La Navidad siempre trae recuerdos e imágenes de familia, amor, luces, niños sonrientes, etc.

Aunque siempre hay historias que ensombrecen este espíritu navideño. Este es el caso de Jeffrey Bruce Pardo o también conocido como el “Santa Claus asesino”.

Todo sucedió la Nochebuena del año 2008 en la casa de los padres de su exmujer, Jeffrey se presentó vestido de Papá Noel pero no iba mal acompañado, ya que llevaba consigo un lanzallamas casero, cuatro armas y una idea fija en la cabeza: terminar con todas las personas presentes en esa casa, esa noche.

Sobre las 23.30 h Pardo llamó a la puerta de la casa, una niña que se encontraba allí cenando al ver que se acercaba Santa Claus a la puerta fue corriendo a abrirle, ella fue la primera víctima.

Una vez en el interior de la casa, comenzó a disparar a todo lo que se movía, incluyendo animales domésticos. Nueve personas perdieron la vida en esa fatídica Nochebuena, y el resto resultaron heridas.

Pardo, no contento con lo que había hecho, terminó prendiendo fuego a la casa y a uno de los coches que se encontraban estacionados en el exterior. Al acabar huyó a casa de su hermano a más de 60 kilómetros de distancia y se disparó en la cabeza, muriendo en el acto.

¿Pudo ser la desesperación de todas las trabas en la vida (pérdida de empleo, separación matrimonial, condena de pensión de alimentos a un hijo) lo que llevó a Jeffrey a cometer tales actos?

“Él me quiere, esas cosas pasan… y sé que a veces soy un poco bocazas”

Vivimos en una época en la que la mujer sufre mucho la violencia de su pareja o ex pareja sentimental, pero no sólo la mujer, puesto que el hombre también es víctima de este tipo de violencia.

En numerosas ocasiones esta violencia es consecuencia de un trastorno psicológico poco conocido como es la celopatía. Todo el mundo sabe los que son los celos, pero ¿alguien sabe realmente lo que es la celopatía?

La celopatía es la máxima expresión de los celos. Los celos siempre han sido identificados con el amor, todos hemos oído la expresión “si es celoso/a es que te quiere mucho”, pero ¿hasta qué punto es verdad?

Personalmente opino que los celos son la expresión de nuestra inseguridad frente a una relación amorosa, pero esto no quiere decir que sea algo malo, de hecho es una reacción normal cuando nos damos cuenta de que podemos llegar a perder el cariño y la atención de la persona que amamos, cuando vemos que nuestra relación se ve amenazada, ya sea por otra persona o ya sea por un factor externo o interno a la relación.

Pero, ¿qué ocurre cuando llevamos esa desconfianza hasta el extremo? Los celos se vuelven anormales cuando son intensos y constantes, cuando ese sentimiento se convierte en irracional y obsesivo que provoca en la persona que los sufre conductas de control obsesivo sobre su pareja (que hace o deja de hacer, a quién ve, como se viste, etc.)

La persona celópata tiene la idea delirante de que su pareja le es infiel, aunque no tenga ninguna prueba de ello. Confunde la relación sentimental entre dos personas con la posesión, se creen dueños de su pareja y se obsesionan en controlar todos sus movimientos con el objetivo de “pillarle” en su infidelidad. Se centran en hechos insignificantes para acusar a su pareja, siendo casi imposible hacerle cambiar su idea y reconocer su error.

En los casos más extremos llegamos a las conocidas cómo Violencia de Género y Violencia Doméstica, que como he comentado al inicio, puede afectar tanto a hombres como a mujeres.

Os adjunto, por si interesa, el estudio estadístico realizado por el Instituto Nacional de estadística sobre Violencia Doméstica y Violencia de Género del año pasado.

Trastorno de identidad disociativo

El otro día vi una película que me hizo querer escribir sobre este tema en concreto. ¿Habéis oído hablar alguna vez que una misma persona pueda tener varias personalidades diferentes?

La respuesta es sí, pero hasta cuántas personalidades son capaces de manifestarse en una misma personal. En la que película que vi, el protagonista era capaz de manifestar hasta 24 personalidades diferentes, aunque en la realidad no hay ningún estudio clínico que muestre la existencia de más de tres.

La principal característica de este trastorno es la existencia de dos o más identidades o estados de la personalidad que controlan el comportamiento de la persona de manera recurrente. Otra característica común es la incapacidad de recordar información personal importante.

Generalmente hay una identidad primaria con el nombre de la persona, que es pasiva, dependiente, culpable y depresiva. Las identidades alternantes poseen habitualmente diferentes nombres y rasgos que contrastan con la identidad primaria (mientras que la identidad primaria es pasiva, una de las identidades secundarias puede ser hostil, dominante, etc.)

Incluso es común que personas que sufran este trastorno puedan asumir identidades de diferentes edades, sexo, vocabulario o conocimientos generales.

Normalmente este trastorno surge como resultado de abusos en la infancia o traumas que llevan a la persona a refugiarse en otras personas diferentes dentro de sí misma para no sufrir más.

Hay pocos casos clínicos documentados sobre personas que sufren este trastorno, pero si a alguien le interesa le dejo el tráiler de una serie que retrata este trastorno.