Es posible que todos conozcáis (o al menos os suene el nombre) a Beth Thomas.

También se le ha conocido como la niña psicópata, perdió a su madre cuando sólo tenía un año de edad, quedando ella y su hermano bajo la tutela de su padre.

El padre abusaba sexualmente de ambos menores, hasta que dichos abusos fueron detectados por los médicos e inmediatamente buscaron a un asistente social que se hiciera cargo de los pequeños.

Ambos fueron adoptados por una pareja cristiana y todo marchaba bien hasta que Beth comenzó a tener unas pesadillas horribles sobre “un hombre que caía encima de ella y la heria con una parte de él”.

Los padres adoptivos pronto empezaron a preocuparse, sobre todo cuando Beth comenzó a tener unas actuaciones muy extrañas: empezó a ser violenta con ellos, con su hermano pequeño e incluso llegó a matar a animales domésticos.

Además de la ira, la niña manifestaba conductas sexuales inapropiadas: se masturbaba en público hasta producirse sangrado.

Los padres llevaron a Beth a un psicólogo especializado en conductas de niños que había sufrido abusos sexuales, y lo que descubrió fue una fuerte psicopatía en una niña de corta edad.

En una de las entrevistas con el psicólogo dijo:

“-Dr. Ken: ¿Tus padres tienen miedo de ti?

-Beth: Sí.

-Dr. Ken: ¿Qué harías con ellos?

-Beth: Apuñalarlos.

-Dr. Ken: ¿Qué harías con tu hermano?

-Beth: Matarlo.”

Aquí os dejo un resumen del documental que se hizo sobre ella.

¿Es posible rehabilitarse?

Esta es una pregunta que tiene diferentes respuestas según la persona que la conteste. Para algunos sí es posible la rehabilitación, para otros es totalmente algo impensable, mientras que para otros depende del tipo de persona y crimen que haya cometido.

Seguramente todos conocéis, o habéis oído, el nombre de “El asesino de la Catana”.

Su nombre real es José Rabadán Pardo, y ahora es un hombre “rehabilitado” de 34 años, casado y con una hija de tres años.

Con tan solo 16 años mató a sus padres y a su hermana de 9 años con una catana mientras dormían. José Rabadán fue condenado a doce años de medida re educativa de internamiento en un centro terapéutico (cuatro por cada delito), pena que fue reducida por la Ley del Menor aprobada tan solo nueve meses  después del crimen.

Pasó la mayor parte de su condena internado en un varios centros de menores y dos años los pasó en régimen de libertad vigilada, en total cumplió 8 años de pena por tres asesinatos.

José fue diagnosticado de psicosis epiléptica idiopática, uno de los síntomas más importantes son las ilusiones y delirios cromáticos donde el sujeto puede ver todo teñido de rojo y con contenidos de angustia y terror. Estos síntomas pueden durar horas, es como si el sujeto soñara despierto, pasando después por la perplejidad y amnesia al desaparecer estos síntomas.

“—Flotan —gruñó la cosa—, flotan, Georgie. Y cuando estés aquí abajo, conmigo, tú también flotarás.”

“It”, esa nueva película que está en boca de todo el mundo gracias al reciente estreno de su remake pero, ¿por qué un payaso tiene que sembrar el terror?, ¿qué historia se esconde tras Pennywise?

John Wayne Gacy fue un asesino en serie americano que inspiró a Stephen King para dar vida al terrorífico payaso de su novela más célebre de su carrera.

John Wayne Gacy fue un asesino en serie que acabó con la vida de 33 jóvenes y niños en apenas seis años, entre 1972 y 1978. Las similitudes entre Pennywise y Gacy es que este también se disfrazaba de payaso y acudía a eventos infantiles bajo el sobrenombre de “Pogo el payaso”, aunque no se sabe con certeza si se aprovechó de ello para atraer a sus víctimas.

John tuvo una infancia difícil, ya que sufrió malos tratos por parte de su padre, que tenías problemas con el alcohol, debido a su peso y a su dudosa orientación sexual. También llegó a ser objeto de abusos sexuales por parte de un amigo de la familia cuando era joven.

El historial delictivo de John comenzó con abusos sexuales a menores hasta que uno de ellos le denunció y fue condenado a 10 años de cárcel, pero cuando pasó poco más de un año salió en libertad condicional por buena conducta.

En la cárcel aprendió algo muy importante para todo delincuente: que nadie podría denunciarle si la víctima desaparecía, y fue eso que puso en práctica en 1972 cuando se cobró su primera víctima, un joven al que engañó para ir con él, le obligó a mantener relaciones sexuales y luego le apuñaló en el pecho, enterrando el cadáver en su casa de Chicago, y no sería el único cadáver que encontrarían allí.

En 1978 John Wayne Gacy fue detenido con 33 crímenes a sus espaldas y fue condenado a 21 cadenas perpetuas y 12 penas de muerte, siendo en 1994 cuando recibió la inyección letal que pondría fin a su vida.

Podéis ver el siguiente documental si queréis saber más sobre el payaso asesino:

https://www.youtube.com/watch?v=KOCVHM3hCjI

John Wayne Gacy – Documentary

El caso que os expongo esta semana es menos conocido en España, pero sí que conmocionó a Estados Unidos.

Hoy voy a contaros la historia de Darlie Routier.

Darlie Routier es una mujer casada y madre de tres niños menores de edad. La noche del 6 de junio de 1996 la policía del estado de Texas recibe una llamada de Darlie en la que se nota muy nerviosa diciendo que un hombre ha entrado en su casa y ha acuchillado varias veces a dos de sus hijos y ha intentado acuchillarla a ella también.

Este fue el testimonio de ella, pero ¿qué fue lo que realmente ocurrió aquella noche?. Cuando llegó la policía tras la llamada al 911, los investigadores vieron que la mosquitera del garaje había sido cortada, lo que parecía indicar que por ahí pudo haber entrado el intruso, ya que no había ninguna puerta forzada.

Cuando los investigadores empezaron a estudiar las muestras de sangre de la casa y a comparar las evidencias que iban encontrando, con la declaración de Darlie, había algo que no cuadraba. En un primer lugar se estableció como móvil del crimen un robo frustrado, pero los detectives concluyeron que no faltaba nada de valor en la casa, ya que encontraron diversas joyas y un reloj de oro.

Entonces, sí el motivo de entrar en la casa y asesinar a dos niños e intentar asesinar a su madre no fue un robo, ¿qué motivo llevaría a un desconocido entrar en una casa para asesinar personas, y más especialmente niños?

Según Darlie, que estaba dormida cuando mataron a sus hijos, solo se despertó cuando notó el cuchillo del agresor en la garganta, ¿no oiría una madre gritar a sus hijos? ¿o al menos oír un forcejeo?

El marido de Darlie, Darin, estaba durmiendo en la parte superior de la casa con el otro hijo de la familia de 8 meses de edad y solo se despertó cuando oyó un ruido.

Cuando estaban los investigadores en la casa donde había ocurrido el crimen, Darin entró en la sala de estar donde ocurrieron los hechos, y en vez de preguntar por sus hijos, preguntó a los investigadores que si habían visto lo impresionante que es su mujer, ¿por qué tendría esa reacción, y no la de un padre preocupado por sus hijos?

Se encontraron multitud de pruebas y evidencias que condenaron a muerte a Darlie por el asesinato de sus dos hijos de 6 y 5 años de edad. Aún se encuentra esperando ser ejecutada.

Una cosa inquietante que llevó a sospechar de la madre de los pequeños fue que 8 días después del asesinato se encontraba celebrando el cumpleaños de uno de sus difuntos hijos en el cementerio riéndose y divirtiéndose, lo que llevó a pensar a los investigadores que algo no andaba bien.

¿Qué llevó a una madre asesinar de manera tan brutal a sus dos hijos?

Encontraréis la respuesta viendo estos dos documentales, uno en inglés y otro en español, de la investigación del caso.

Inglés:
https://www.youtube.com/watch?v=3g_OPKvDgpU

Español:
https://www.youtube.com/watch?v=6LlSBZoxQLs

Esta semana os traigo un tema más actual.
¿Os suena el nombre de Pilar Garrido?

Pilar Garrido, era una valenciana que desapareció el día 2 de julio de 2017 en el estado de Tamaulipas, al noreste de México.

Vamos a ponernos en antecedentes. Pilar vive en México con su marido, que es profesor de criminología y su hijo.

El día 2 de julio iba junto con su marido y su bebé por una carretera en obras, cuando de repente su marido se dio cuenta de que un coche que les seguía les corta el paso y del vehículo descienden tres hombres empuñando armas largas, y les hicieron bajarse del vehículo, llevándose únicamente a Pilar, y dejando a su marido y a su hijo junto con el coche y sus pertenencias.

Estas fueron las declaraciones del marido cuando interpuso la denuncia de secuestro un día después de que sucedieran los hechos.

¿Por qué el marido denuncia el secuestro un día después? ¿Tan importante era Pilar para que la secuestraran solo a ella?, si los delincuentes eran secuestradores profesionales, ¿por qué dejaron con vida al marido y al hijo como testigos?, y aún más ¿por qué no se llevaron nada?

Surgen muchos interrogantes al analizar la noticia, puesto que hay muchas incoherencias en el testimonio de marido, en los hechos ocurridos, y en el resultado de las investigaciones.

El día 27 de julio, se encontraron restos óseos pertenecientes a Pilar quién, tras la investigación, se determinó que había fallecido de asfixia mecánica en su modalidad de estrangulamiento, además de que presentaba golpes en nariz, cráneo y cuello. Esto nos hace pensar qué no fue un secuestro, porque si los secuestradores llevaban armas largas, ¿por qué la estrangularon?, además expertos dicen que no es el modo de actuación de un grupo profesional de secuestradores en México.

Un dato curioso, es que el marido de Pilar limpió el coche después de interponer la denuncia, ¿por qué?. Cabe destacar que el marido es profesor de criminología en la universidad de Tamaulipas, pero ¿por qué este dato es importante?, pues porque sabe cuáles son los procedimientos tanto de la policía, como de los juzgados en el análisis de casos criminales, por tanto se puede deducir que sabía que el juez le iba a pedir el coche para hacer una inspección, por lo que se preocupó de lavarlo bien antes de que lo inspeccionaran. ¿Quién lava un coche después de un secuestro?

Un crimen, presuntamente cometido por un profesor de criminología, ¿creería que podía cometer el crimen perfecto?

 

 

 

 

 

 

 

 

Este tipo de clasificación de los criminales es la más usada en el criminal profiling respecto a la escena del crimen. 

Tras analizar muchas escenas del crimen, el FBI llegó a la conclusión de que los asesinos podían clasificarse en asesinos organizados y desorganizados.

Los criminales organizados muestran una cierta lógica en aquello que hacen, son metódicos, planifican los crímenes, son inteligentes y competentes socialmente; por otra parte hay ciertos asesinos que son impulsivos, poco inteligentes, incapaces de planificar sus crímenes, generalmente relacionados con trastornos esquizofrénicos.

Desde un punto de vista psicopatológico, el asesino organizado estaría relacionado con personas psicópatas y el desorganizado con trastornos psicóticos.

Los perfiladores del FBI argumentan que las diferencias entre una escena del crimen organizada y desorganizada radica en las mismas diferencias encontradas en la personalidad de los criminales, es decir quien es organizado en su vida normal, será organizado cuando cometa un crimen y al revés.

A continuación hay una tabla que muestra las diferencias entre ambos tipos de delincuentes:

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Hablando de la escena del crimen, las diferencias en las distintas escenas se basan en que una escena organizada va a dar la sensación de haber sido planificada con anterioridad, los pasos y modus operandi desplegados por el criminal obedecen más a un cuidadoso plan que a un ataque de agresividad y violencia repentina. El desorganizado actúa casi sin premeditación en la escena, no controla nada de lo que hace, sin embargo el organizado ha pensado en lo que tiene que hacer, hay poca improvisación y todo sus movimientos parecen haber sido ensayados anteriormente, es decir, controla todo lo que ocurre.

El criminal organizado usa un arma que generalmente ha llevado consigo, es parte de su plan, el desorganizado usa un arma de oportunidad de la misma escena y muy posiblemente la deje allí.

El delincuente organizado personaliza su víctima, necesita una persona  a la que humillar, controlar, agredir; el agresor interactúa, se comunica con su víctima, tiene un significado. Para el delincuente desorganizado la víctima está despersonalizada, es un objeto con el que no quiere tener ninguna relación, no le vale para nada excepto ser el blanco de su ira, de su agresividad. Eso se percibe en la escena, en la manipulación y heridas de la víctima.

El agresor organizado planea su huida, borra o trata de no dejar indicios que lo delaten, controla su fuga y eso se percibe en el “orden” y “limpieza” en la que deja la escena, mientras el desorganizado, en su descontrol psicótico no es capaz de realizar actos de precaución, huye apresuradamente, deja numerosas huellas, rastros e indicios.

Pero en la realidad es difícil encontrar escenas totalmente organizadas, por ello el investigador que analice una escena del crimen, ha de hacerlo de manera metódica pero sin dejarse influir por clasificaciones encasilladas y excluyentes.