“No se desea quemar las cosas, solo ver el fuego en ellas”

Esta semana, debido al gran número de incendios que están sucediendo en España y Portugal, quiero dedicar la publicación a intentar analizar un poquito más la enfermedad psiquiátrica llamada Piromanía. Pero hay que entender, antes que nada, que la mayoría de los incendios no son provocados por pirómanos y sí por imprudencias o simplemente por lucro o satisfacción de hacer daño.

La piromanía está calificada bajo el epígrafe de Trastornos destructivos del Control de Impulsos y de la conducta en el DSM-V, los cuales se caracterizan por la presencia de una necesidad incontrolable de llevar a cabo un acto perjudicial o ilegal, sin tener en cuenta las repercusiones de este.

Quién lleva a cabo estos impulsos siente placer, relajación, interés, curiosidad y/o atracción.

¿Quién no ha sentido nunca atracción por el fuego? Muchos de nosotros, cuando éramos niños, nos quedábamos mirando fijamente al fuego porque era algo relajante, al menos en mi caso. Pero cuando ese interés no disminuye y sigue aumentando con en la edad es cuando podemos comenzar a hablar de la posible existencia de una enfermedad psiquiátrica.

John Orr es un capitán de bomberos e investigador de incendios del Departamento de Bomberos de Glendale en el sur de California, que fue muy conocido en la década de los 80, y no precisamente por ser capitán de bomberos. Orr también es conocido por el apodo “The Pillow Pyro” (Pirómano de la almohada) pues provocó más de 2.000 incendios que se cobraron la vida de cuatro personas.

El modus operandi de Orr era provocar fuegos usando un dispositivo incendiario de sincronización, generalmente era un cigarrillo con una goma elástica envuelta alrededor del extremo encajada en una caja de cerillas y todo ello envuelto en ropa de cama.

Cuando John encendía el cigarrillo atado a la ropa de cama que daba lugar al fuego, no conseguía nada, ni enriquecerse, ni vengarse de alguien, nada… Lo único que Orr obtenía era placer y el gusto de ver arder a su alrededor.

¿No es irónico que un bombero sea quién provoque incendios?

Aquí tenéis un pequeño documental sobre sus crímenes.

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