“O soy una psicópata con piel de cordero, o soy como tú”

No sé si alguno conoce la historia de Amanda Knox. Para quién no la conozca, voy a hacer un pequeño resumen para dar a conocer esta historia que tiene tanto de inquietante como de interesante:

Amanda Knox es una veinteañera estadounidense de Seattle que viajó a Perugia (Italia) para estudiar un curso académico allí. Durante ese año compartió piso con cuatro mujeres: Meredith Kercher, también una estudiante británica de intercambio de 21 años, y dos mujeres italianas de mayor edad.

En la noche del 1 al 2 de noviembre de 2007, Amanda Knox salió con su novio Raffaele Sollecito, un estudiante de 23 años, a disfrutar de la noche de Halloween quedando únicamente en el piso donde vivían Meredith Kercher.

Hacia la madrugada de ese día 1 de noviembre, alguien entró en la habitación donde se encontraba Meredith (pudo ser una persona, o pudieron ser varias, a día de hoy no se sabe con certeza), la violaron y le asestaron 46 puñaladas, una de ellas fue en la garganta que resultó mortal para Kercher. Cuando terminaron con el “trabajo”, taparon el cuerpo con un edredón: ¿fue esta acción un empeño por esconder lo que había pasado?, ¿con esta acción se mostró / mostraron arrepentidos de sus actos?, ¿qué significó este hecho?.

Amanda Knox fue condenada a 26 años de cárcel y su novio Raffaele Sollecito, a 25 años, por el asesinato de Meredith Kercher, pero ¿realmente Knox la asesinó?.

Tras 4 años en prisión Amanda y su, por aquel entonces, novio Raffaele, fueron absueltos por falta de pruebas biológicas claras, pero aún a día de hoy se sigue dudando de su inocencia.

Muchos califican a Amanda de psicópata, por las discrepancias ocurridas durante toda la investigación, en algunas declaraciones se ponía a llorar como un niño aclamando su inocencia, y en otras ocasiones se mostraba fría haciendo declaraciones tan inquietantes como: “O soy una psicópata con piel de cordero, o soy como tú”